Challenge Accepted!

Tras dos años comiendo precocinados y comida de dudosa calidad [no me seas exagerado, que tampoco comíamos tan mal] mi pareja y yo vamos a intentar seguir una dieta lo más mediterránea posible en Hamburgo, Alemania.

El porqué de ella

Hace un par de semanas estuve en España para la boda de una amiga. Mi prima me había dejado un vestido para contribuir a mi economía; la mayoría de mi círculo de amistades en España está pasando por el altar y billete de avión + vestido nuevo es una combinación cuanto menos interesante para el bolsillo. Mi sopresa fue cuando el día de antes de la ceremonia me volví a probar el vestido —que apenas dos meses antes me había quedado como un guante— y... digamos que había encogido. Las elegantes cintas que originalmente colgaban en la espalda estaban ahora más tensas que una cuerda de tender. Me tocó ir in extremis a la caza de nuevo atuendo y me guardé la nota mental de meterme un poco en cintura en cuando volviera a Hamburgo. Así que a ello vamos.
A mi pareja y a mí nos encanta ponernos retos. Normalmente los hacemos de 21 días (21 días sin comer carne, 21 días saliendo a correr, 21 viendo pelis en alemán, etc.), pero esta vez vamos a ver cómo se nos da aguantarlo cuatro semanas. Nuestra recompensa al finalizar el mes es visitar la que muchos consideran la mejor hamburguesería de Hamburgo, The Bird, y meternos una señora hamburguesa entre pecho y espalda. Después probablemente tengamos que alargar la dieta unas semanas más para compensar, pero habrá merecido la pena (lo que va davant, va davant!).

El porqué de él

Como siempre, en los días estivales sale el tema de la dieta: ponerse guapo, tipín, etc... El caso es que yo nunca he seguido una dieta como tal, siempre me ha parecido que era pasar hambre gratuitamente y que una buena dosis de gimnasio cubría tal necesidad (A: Para eso hay que ir al gimnasio ejem..). Resulta que tras haberlo hablado muchas veces con mi pareja, al final vamos a seguir una dieta rescatada de años pasados que tuvo buenos resultados con @Alba . ¿La mejor parte de todo? Se acabaron las discusiones por ver quién/cómo/qué cocinar hoy, y las comidas basura del pizza.de. Solo por eso merece la pena.

Con el pretexto de la dieta, también podemos aprovechar para revivir un poco este blog (recién rediseñado) y compartir con el mundo, o la fracción infinitesimal que siga leyendo este blog, cómo de complicado puede ser seguir una dieta mediterránea en el norte de Alemania.

Punto de partida

Yo me llamo Alba, mido 1,71 m y ahora mismo mi peso gana la carrera a los centímetros de mi altura, así que mi propósito va a ser bajar unos 6 kg. Aparte del pique por aguantar el reto, creo que lo que más voy a disfrutar es el no tener que calentarme la cabeza ni discutir por ver qué cocinamos hoy y qué preparamos para la comida de mañana.
La dieta que vamos a seguir es una dieta que me preparó una nutricionista hará unos seis o siete años cuando, tras realizar un Erasmus en los países nórdicos, regresé a España —en palabras de mi padre— ¡hermosa hermosa!

Yo soy Marco y he estado siempre entre 95 y 105 kg, que para un hombre de 27 años y metro ochenta de estatura no está mal (el tener espaldas anchas y complexión anchilla también aporta su peso).
Adoro la comida y tengo bastante saque. Mi mayor miedo con esto es pasar hambre y encima engordar por mi debilidad ante los dulces, pero aun así Challenge Accepted!

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Veamos, pues, la dieta completa y algunas reglas para llevarla a cabo en nuestra SIGUIENTE ENTRADA

Marco Antonio Pajares Silva

I am a computer programmer, passionate about tech and JS world, newbie entrepreneur, former game developer, Madrilian and currently, Frontend developer at Smaato (Hamburg,Germany).

Hamburg, Germany http://ayxos.github.io/

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